Descripción del proyecto

En UNIENTE sabemos de la profunda conexión que existe entre mente y cuerpo, la cual funciona como una simbiosis en la que ambos se retroalimentan respectivamente. El poseer una visión holística del organismo implica considerar en todo momento dicha relación desde el punto de vista de un equilibrio dinámico. Queremos decir, por tanto, que el correcto funcionamiento del sistema cuerpo/mente depende del estado o la efectividad de dicho equilibrio. Por ello, las terapias manuales que practicamos en UNIENTE engloban distintas herramientas que van encaminadas a ayudar al cuerpo a la autosanación y la autorregulación, proceso que recibe el nombre de homeostásis.

La osteopatía puede ser considerada como una filosofía de la medicina que posee su propio sistema completo de terapia. El tratamiento incide sobre todas las condiciones anormales del cuerpo, derivadas de una alteración de las leyes naturales y los principios vitales que rigen la vida. Se persigue pues el reajuste de todas las fuerzas vitales del cuerpo, ya sean físicas, químicas o mentales. El cuerpo, como decimos, es una unidad, y todos los sistemas están relacionados entre sí de modo que un desajuste en cualquiera de estos sistemas afecta al conjunto total del cuerpo.

La meta del terapeuta que trata con terapias manuales no es otra que la de facilitar los procesos homeostáticos en el cuerpo total de la persona, entendiendo que la tendencia de éste es en todo momento la del equilibrio dinámico. Cuerpo físico, cuerpo emocional y cuerpo mental trabajan sincréticamente, muy cerca el uno del otro, de manera que lo que ocurre en uno de estos cuerpos se ve manifestado de alguna manera en los restantes. La naturaleza de esta relación aún es objeto de estudio por parte de la ciencia, siendo la analogía una de las posibles claves para su correcta comprensión. Con todo, la actividad del terapeuta puede resumirse en dar un pequeño “empujon” al organismo para que este pueda autorregularse.

Otros principio destacable -y de igual importancia- es el hecho de que allí donde circule la sangre la patología encuentra gran dificultad para desarrollarse, de modo que el terapeuta puede controlar los flujos de sangre oxigenada y conducirlos a la zona afectada, ayudando así a su recuperación. Es esta la base del trabajo con Quiromasaje. Flujo sanguíneo y proceso homeostático son funciones corporales que dejan entrever la alta efectividad, diseño inteligente y alta tecnología existente en nuestro cuerpo, considerado como una totalidad.

En cuanto a la Reflexología Podal, decir que es una manera de trabajar en el cuerpo desde el pie y a partir de las ‘zonas de reflejo’. Esta técnica milenaria estudia los puntos de reflejo que desde el pie estimularían distintas zonas del cuerpo. Dicha relación existente entre dichos puntos -que también podemos encontrar en las manos- y los distintos órganos del cuerpo, es debida a que el cuerpo humano se haya atravesado en sentido longitudinal por una serie de meridianos que conectarían entre sí diferentes zonas del organismo. De nuevo, la estimulación de ciertos puntos nos serviría para facilitar los procesos de equilibrio en el organismo, ayudando a éste en su autorregulación y autocuración.

En UNIENTE trabajamos para aprender y para desarrollar mecanismos de trabajo basados en la sensibilidad y comprensión de las energías que conforman un organismo humano. Al mismo tiempo que se desarrolla una visión intelectual de la técnica, conociendo la fisionomía del cuerpo humano y los procesos ocurridos a nivel físico, se intenta desarrollar también la capacidad sensitiva, la cual atendería al carácter y a la cualidad de las energías que circulan por nuestro cuerpo, animándolo y dotándolo de vitalidad. Una visión holística del ser humano nos llevará, inevitablemente, a abrirnos a las distintas dimensiones del ser para adentrarnos en ellas poco a poco, estudiándolas, comprendiéndolas e intentando trabajar con ellas de manera consciente y respetuosa.

UNIENTE ofrece el siguiente modelo de consulta:

Consulta individual. Se realizará siguiendo un enfoque terapéutico y preventivo, ayudando a la persona a mejorar aquellos aspectos personales que provocaron el deterioro de su calidad de vida, y de esta forma poder alcanzar un mayor equilibrio en los planos físico, emocional y mental.